Todo Futuro fue Mejor

Todo Futuro fue Mejor (2002 -2006) Montevideo,Uruguay; La Habana, Cuba; Peyrelade, Francia; Maracaibo, Venezuela.

“EL ARTE EN TIEMPOS VIRTUALES

La exposición Retrospectiva Internacional corrobora la idea de que el desarrollo de la tecnología no implica necesariamente la pérdida de la sensibilidad y creatividad humanas, mucho menos limita la imaginación. El arte digital no es una moda, es, sencillamente, otra forma de hacer.

Sonia Franco Cervera | La Habana

En los tiempos que corren, en los que la ciencia y la técnica se apoderan de los espacios cotidianos de la vida, muchos especialistas y críticos aseguran que “las máquinas” limitarán, cada vez más, la capacidad de imaginación y creación de los hombres.

Cabría preguntarse entonces: ¿acaso el continuo y progresivo avance de las tecnologías no es producto de la creatividad e invención del hombre?, ¿no es acaso fruto de la imaginación de los seres humanos la constante búsqueda de nuevas formas y métodos de hacer?

Lo cierto es que la tecnología, mal que bien (o más bien que mal), llegó para quedarse y no son pocos los que han hecho de ella una indispensable herramienta de trabajo y hasta fuente de inspiración.

El VI Salón Internacional de Arte Digital, con sede en La Habana del 22  de junio al 27 de julio del presente año, es una auténtica prueba de cómo el arte, la ingeniosidad, la belleza y la tecnología pueden ir de la mano, conformando verdaderas obras de arte representativas de la cultura e identidad de sus países de procedencia, así como las inquietudes y estados psicológicos y emocionales de sus autores.

Como parte del programa de actividades del evento, el Centro de Prensa Internacional muestra una Exposición Retrospectiva Internacional que resume la evolución y desarrollo del Arte Digital a escala mundial, y la participación extranjera en  este evento cubano, síntoma del alcance internacional de la Cultura cubana.

La muestra la integran más de una treintena de obras procedentes de 21 países, entre los que Argentina, Estados Unidos e Inglaterra figuran como los más representados. También se encuentran obras de Haití, Uruguay y México.

La diversidad es el concepto nuclear manejado en esta exposición, diversidad que no está dada exclusivamente por la nacionalidad y credo de los artistas expuestos, sino también por las diferentes formas de asumir la creación a partir de las nuevas tecnologías, los soportes digitales utilizados y los disímiles temas abordados.

Resulta interesante cómo, a pesar de ser una nueva forma de crear,  uno de los temas más tratados en estas obras es la figura humana y la relación con su entorno, motivo recurrente  en la mayoría de las expresiones de arte de la humanidad a través de los siglos.

Un ejemplo es la serie Haitian Portrais del haitiano Roberto Stephenson, primer conjunto de la muestra y que atrae la atención del espectador por la carga visual y expresiva de los rostros reflejados.

Re – Take of América de Vivian Sundaram, única artista de la India presente en la exposición, constituye una de las opciones más atrayentes. También aquí, el tema es la figura humana, pero recreado en interiores y a través de un muy bien logrado fotomontaje en blanco y negro.

La serie Todo tiempo futuro fue mejor, del uruguayo Daniel Argente retoma el tema de la robotización del hombre, trabajado a través de versiones de obras clásicas como La Pietat: mediante la mutilación de extremidades u otras partes del cuerpo y sustituidas por elementos mecánicos, el artista representa la idea del cada vez mayor dominio de la tecnología sobre el hombre y la pérdida de la sensibilidad humana. Paradójicamente, esta es la misma idea que defienden aquellos que no asimilan que la tecnología también puede producir arte.

La exposición Retrospectiva Internacional corrobora la idea de que el desarrollo de la tecnología no implica necesariamente la pérdida de la sensibilidad y creatividad humanas, mucho menos limita la imaginación. El arte digital no es una moda, es, sencillamente, otra forma de hacer. Una nueva forma, es cierto, pero también lo fueron en su momento la escultura, el teatro y el cine, y nadie duda de la originalidad artística de estas expresiones. Démonos, pues, la oportunidad de disfrutar el producto de la alianza tecnología-arte.”
Fuente: http://www.lajiribilla.co.cu/2004/n164_06/164_10.html

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